Las galletas de chocolate chip son un clásico que nunca pasa de moda. Inventadas por Ruth Wakefield en la década de 1930, cuando decidió añadir trozos de chocolate a su masa de galletas, este dulce se ha convertido en un símbolo de la repostería casera. El aroma que desprenden al hornearse es una invitación a la cocina y su textura, crujiente por fuera y suave por dentro, hace que cada bocado sea un placer.
Aquí te presentamos una guía detallada que clasifica a las personas en tres categorías según su condición de salud y explica, con respaldo científico, por qué deberían comerlas con más o menos moderación.
¿Te imaginas sorprender a tus amigos con una bandeja llena de estas galletas irresistibles? O tal vez quieras hacer que tus seres queridos disfruten de una tarde acompañada de una taza de leche y estas delicias. Incluso, si tienes un negocio, estas galletas pueden ser el detalle perfecto para conquistar a tus clientes. ¡Anímate a prepararlas y comparte el amor en cada mordisco!.
Beneficios Al Comer Galletas De Chocolate
Las galletas de chocolate chip no solo son deliciosas; también tienen beneficios interesantes. Gracias al chocolate, son una fuente de antioxidantes, que contribuyen a proteger las células del cuerpo.

Además, su contenido energético puede darte un impulso rápido durante el día, ideal para recargar energías. Acompañarlas con leche o café también puede mejorar tu ánimo y brindarte una sensación de confort inigualable.
¿Alguna vez has sentido la satisfacción de ofrecer a tus seres queridos algo hecho con tus propias manos? Estas galletas son perfectas para sorprender en una reunión familiar, un brunch con amigos o incluso para deleitar a tus clientes si tienes un negocio. Atrévete a experimentar en la cocina y regala momentos dulces e inolvidables.
Galletas de Chocolate Chip Clásicas
12
raciones15
minutos12
minutos150
kcalIngredientes
1 taza de mantequilla (225 g), a temperatura ambiente.
1 taza de azúcar moreno (200 g).
1/2 taza de azúcar blanco (100 g).
2 huevos.
2 cucharaditas de extracto de vainilla.
2 y 1/4 tazas de harina (280 g).
1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
1/2 cucharadita de sal.
2 tazas de chispas de chocolate (350 g).
Instrucciones
- Precalentar el horno a 180°C (350°F). Preparar una bandeja con papel para hornear.
- En un bol grande, batir la mantequilla junto con el azúcar moreno y el azúcar blanco hasta que esté cremosa.
- Agregar los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición, seguido del extracto de vainilla.
- En otro bol, mezclar la harina, bicarbonato y sal. Incorporar esta mezcla a los ingredientes húmedos poco a poco, batiendo a velocidad baja.
- Añadir las chispas de chocolate y mezclar suavemente con una espátula.
- Usando una cuchara para helados, formar bolitas de masa y colocarlas en la bandeja, dejando espacio entre ellas.
- Hornear durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén dorados, pero el centro aún suave.
- Dejar enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen por completo.
Vídeo de la receta
Notas
- Las 150 Kcal son aproximadamente por galleta (unos 25g).
- Enfría la masa: Para galletas más gruesas y con mejor textura, deja reposar la masa en el refrigerador por 30 minutos antes de hornear.
- Experimenta con chocolates: Mezcla chocolate oscuro, blanco o incluso con leche para un sabor variado.
- Añade frutos secos: Las nueces o almendras picadas le darán un toque crujiente adicional.
- Congela la masa: Prepara porciones extras y congélalas; así podrás hornear galletas frescas en cualquier momento.
El aroma de las galletas recién horneadas es un verdadero regalo para los sentidos. Invade tu hogar de calidez y felicidad, creando un ambiente acogedor que a todos encantará. Además, hornear es una excelente actividad para disfrutar en familia, enseñando a los más pequeños el valor de la cocina casera y el trabajo en equipo.
Si quieres que tus galletas de chocolate chip clásicas queden perfectas, con una textura crujiente por fuera y tierna por dentro, estos utensilios te ayudarán a lograrlo:
- Tapete de silicona para hornear: Evita que las galletas se peguen y facilita la limpieza. ¡Dale un giro a tus horneados con este tapete!.
- Cuchara para helado (dosificador): Obtén galletas del mismo tamaño y forma para una presentación impecable. ¡No te quedes sin esta herramienta para tus galletas!.
- Rejilla de enfriamiento: Permite que las galletas se enfríen de manera uniforme y evita que se humedezcan. ¡Asegura el enfriamiento perfecto para tus creaciones!.
Con estas herramientas, preparar galletas de chocolate chip clásicas será una experiencia aún más placentera y con resultados profesionales.
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Las galletas de chocolate chip clásicas son un placer irresistible para muchos. Sin embargo, su consumo debe adaptarse a las necesidades y condiciones de cada persona.
🚫 Deben consumir poco
En este grupo se incluyen personas que, por su estado de salud, deben limitar el consumo de galletas de chocolate chip a ocasiones muy puntuales.
- Diabetes tipo 1 y tipo 2
Las galletas contienen una alta carga de carbohidratos simples y azúcares refinados que provocan picos rápidos de glucosa en sangre. En la diabetes, esto puede generar hiperglucemia y complicar el control glucémico. - Colesterol alto y triglicéridos altos
Suelen tener mantequilla o margarina, que aportan grasas saturadas, lo que puede elevar los niveles de colesterol LDL y triglicéridos. - Hipertensión arterial
Aunque no son muy saladas, las versiones industriales pueden contener sodio añadido, lo que afecta la presión arterial. - Insuficiencia renal
El exceso de fósforo y potasio presente en algunos ingredientes como el chocolate puede afectar la función renal en casos avanzados. - Hígado graso
Las grasas saturadas y azúcares simples empeoran la resistencia a la insulina y el almacenamiento de grasa en el hígado. - Sobrepeso u obesidad
Alto aporte calórico en pequeñas porciones, lo que facilita un exceso calórico diario.
⚖️ Deben consumir con moderación
Estas personas pueden disfrutar las galletas, pero controlando porciones y frecuencia.
- Anemia por deficiencia de hierro
Aunque no son una fuente rica en hierro, pueden formar parte de una dieta variada siempre que se incluyan alimentos ricos en hierro para compensar. - Hipotiroidismo
Un consumo ocasional no genera impacto directo, pero se debe evitar el exceso de azúcares y grasas que dificultan la pérdida de peso asociada al hipotiroidismo. - Fatiga crónica
Un pequeño aporte de carbohidratos puede dar energía momentánea, pero no se debe abusar para evitar picos y caídas de energía. - Gastritis o reflujo
El chocolate y las grasas pueden relajar el esfínter esofágico inferior, aumentando el reflujo. Moderar su consumo es clave. - Ansiedad o depresión leve
El dulce puede generar bienestar momentáneo, pero el abuso podría afectar el estado de ánimo por fluctuaciones glucémicas. - Síndrome del intestino irritable
El exceso de azúcar y grasas puede causar molestias digestivas; mejor en cantidades reducidas. - Acné o problemas en la piel
Azúcares y grasas pueden agravar la inflamación cutánea en personas susceptibles.
✅ Pueden consumirla sin problemas
Personas que, dentro de una dieta equilibrada, no tienen limitaciones significativas.
- Estreñimiento
Aunque no aportan gran cantidad de fibra, no empeoran directamente la condición. Aun así, se recomienda acompañar con frutas o alimentos integrales. - Intolerancia a la lactosa
Si se usan chips de chocolate sin lactosa y mantequilla vegetal, pueden disfrutarlas. - Celiaquía o sensibilidad al gluten
Versión apta con harina sin gluten. - Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Con moderación y dentro de un plan de control de carbohidratos, no representa un riesgo directo. - Déficit de vitamina B12
No influyen en la absorción de B12, pero tampoco aportan esta vitamina, por lo que se debe obtener de otras fuentes.
💡
Las galletas de chocolate chip clásicas son un placer que, dependiendo de la condición de cada persona, se puede disfrutar con diferentes niveles de frecuencia. Lo más importante es considerar la calidad de los ingredientes, optar por versiones caseras reducidas en azúcar y grasas saturadas, y mantener un estilo de vida activo que compense su aporte calórico.






