Las galletas de mantequilla de maní son una verdadera joya culinaria. Su historia es de principios del siglo XX en Estados Unidos, cuando la mantequilla de maní se popularizó y comenzó a incorporarse en distintas recetas de repostería. En este artículo, exploraremos qué grupos de personas pueden disfrutarlas libremente, quiénes deben moderar su consumo y quiénes deberían limitarlas al mínimo, basándonos en evidencia científica.
Destacan por su textura suave, ligeramente crujiente en los bordes y un centro cremoso que deleita el paladar. Ideales para desayunos rápidos, meriendas o un antojo nocturno, estas galletas son una combinación perfecta de sabor y nutrición.
Si buscas un dulce que combine ese toque cremoso y salado, las galletas de mantequilla de maní son la elección perfecta. Amadas por su sabor intenso y textura que se deshace en la boca, son un éxito entre niños y adultos.
Beneficios Por Comer Galletas de Mantequilla De Maní
La mantequilla de maní es una excelente fuente de proteínas y grasas saludables, esenciales para mantener altos niveles de energía durante el día.

Además, contiene fibra, vitamina E y magnesio, que ayudan a mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. Estas galletas no solo son deliciosas, sino también una opción nutritiva para disfrutar en cualquier momento.
¿Por qué no salir de la rutina y preparar algo diferente? Ya sea para impresionar a tus amigos con una versión casera de un clásico, consentir a tus seres queridos en la merienda, o añadir una opción única a tu menú de ventas, estas galletas serán un acierto. ¡Anímate a preparar algo que dejará a todos pidiendo más!
Galletas de Mantequilla de Maní
24
raciones10
minutos12
minutos160
kcalIngredientes
1 taza de mantequilla de maní (250 g).
1/2 taza de mantequilla (115 g), a temperatura ambiente.
1 taza de azúcar moreno (200 g).
1/2 taza de azúcar blanco (100 g).
1 huevo grande.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
1 y 1/2 tazas de harina (190 g).
1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
1/4 cucharadita de sal.
Instrucciones
- Precalentar el horno a 180°C (350°F) y preparar una bandeja con papel para hornear.
- En un bol grande, batir la mantequilla de maní, la mantequilla y los azúcares hasta obtener una mezcla cremosa.
- Añadir el huevo y la vainilla, y batir hasta que estén bien incorporados.
- En otro bol, mezclar la harina, bicarbonato y sal. Agregar esta mezcla a la masa de mantequilla de maní poco a poco.
- Formar bolitas de masa y colocarlas en la bandeja, dejando espacio entre ellas. Presionar cada bolita con un tenedor, haciendo un patrón de cruz.
- Hornear durante 12 minutos o hasta que los bordes estén dorados.
- Dejar enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para enfriar por completo.
Vídeo de la receta
Notas
- Para un toque diferente, agrega trocitos de chocolate a la masa antes de hornear. El chocolate complementa de maravilla la mantequilla de maní, haciendo cada bocado aún más delicioso.
- Prueba con diferentes tipos de azúcar: Sustituye el azúcar blanca por azúcar de coco para un sabor más profundo.
- Experimenta con la textura: Si prefieres galletas más blandas, reduce el tiempo de cocción en un par de minutos.
- Almacenamiento ideal: Guárdalas en un recipiente hermético para mantenerlas frescas por más tiempo.
- Las 160Kcal son por galletas (aproximadamente 25g cada una).
Hornear estas galletas es más que preparar un simple postre: es un ritual que nutre el alma. Disfrútalas con una taza de café por la mañana o compartelas en una reunión, ya que son un recordatorio de los pequeños placeres de la vida.
- Tapete de silicona para hornear: Evita que las galletas se peguen y facilita la limpieza. ¡Descubre la comodidad en tu cocina!.
- Cuchara para helado: Dosifica la masa de las galletas de manera uniforme y rápida. ¡Aprovecha esta herramienta para tus creaciones!.
- Rejilla de enfriamiento: Permite que las galletas se enfríen de manera uniforme y conserven su textura crujiente. ¡No te pierdas esta oportunidad de mejorar tus horneados!.
Con estas herramientas, preparar galletas de mantequilla de maní será muy sencillo y divertido.
Para más recetas deliciosas, no te pierdas nuestro artículo sobre Galletas de Coco.
Las galletas de mantequilla de maní son un clásico que combina sabor intenso, textura crujiente y beneficios nutricionales gracias a las proteínas, grasas saludables y minerales que aporta el maní. Sin embargo, su consumo no es igual para todas las personas, ya que su perfil nutricional también incluye azúcares añadidos y un alto contenido calórico.
🚫 Deben consumir poco
En este grupo se encuentran personas con condiciones de salud en las que el exceso de grasas, azúcares o ciertos componentes de la mantequilla de maní podrían agravar su situación.
- Diabetes tipo 1 y tipo 2
- Aunque el maní tiene bajo índice glucémico, las galletas suelen contener azúcar refinado y harinas que elevan la glucosa. El consumo excesivo puede dificultar el control glicémico.
- Colesterol alto y triglicéridos altos
- La mantequilla de maní natural contiene grasas saludables, pero en repostería suele combinarse con mantequilla o grasas saturadas que aumentan el LDL y los triglicéridos.
- Insuficiencia renal
- El maní es moderadamente rico en fósforo y potasio. Un exceso puede ser perjudicial para quienes tienen filtración renal reducida.
- Hígado graso
- Las grasas añadidas y azúcares pueden incrementar la acumulación de grasa hepática.
- Sobrepeso u obesidad
- Son muy calóricas: 100 g pueden superar las 500 kcal, lo que facilita el excedente calórico si no se controla la porción.
- Acné o problemas en la piel
- En algunas personas, el exceso de grasas y azúcares refinados puede favorecer inflamación y brotes cutáneos.
⚖️ Deben consumir con moderación
En este grupo, las galletas de mantequilla de maní pueden formar parte de la dieta, siempre que se controlen las porciones y se equilibre la alimentación diaria.
- Hipotiroidismo
- El maní no interfiere significativamente con la tiroides, pero el exceso de azúcares y grasas puede contribuir al aumento de peso, complicando la condición.
- Gastritis o reflujo
- Las grasas pueden retrasar el vaciado gástrico y aumentar la acidez, por lo que es mejor consumirlas de forma ocasional.
- Hipertensión arterial
- El problema no es el maní en sí, sino el posible contenido de sodio en algunas recetas o versiones comerciales.
- Ansiedad o depresión leve
- Pueden aportar triptófano, precursor de la serotonina, pero un exceso de azúcares refinados podría provocar picos y caídas de energía.
- Déficit de vitamina B12
- No aportan B12, pero tampoco la bloquean. Se pueden incluir en moderación dentro de una dieta que cubra esta vitamina por otras fuentes.
- Fatiga crónica
- Aportan energía rápida y proteínas, pero en exceso pueden causar somnolencia postprandial por el alto contenido graso.
✅ Pueden consumirla sin problemas
En este grupo, las galletas de mantequilla de maní no presentan riesgos importantes, especialmente si se elaboran con ingredientes de buena calidad y sin aditivos perjudiciales.
- Anemia por deficiencia de hierro
- Aunque el hierro del maní es no hemo, puede contribuir al aporte total, sobre todo si se combina con frutas ricas en vitamina C.
- Estreñimiento
- El maní y la harina integral (si se usa) aportan fibra, favoreciendo la salud intestinal.
- Síndrome del intestino irritable
- En muchas personas son bien toleradas, siempre que no se abuse de azúcares y grasas que puedan generar fermentación.
- Intolerancia a la lactosa
- Si la receta no lleva lácteos o se sustituyen por alternativas vegetales, no hay riesgo.
- Celiaquía o sensibilidad al gluten
- Usando harinas sin gluten, estas galletas pueden ser aptas.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
- El maní tiene bajo índice glucémico y buen perfil lipídico, lo que ayuda a regular insulina, siempre que la receta no tenga exceso de azúcar.
Las galletas de mantequilla de maní son una fuente interesante de proteínas vegetales, grasas saludables y minerales, pero debido a su densidad calórica y al azúcar que contienen en la mayoría de recetas, es importante adaptar el consumo a las necesidades individuales. Prepararlas en casa con endulzantes saludables y harinas integrales mejora notablemente su perfil nutricional.






