El caldo de mariscos es una joya culinaria que combina los sabores frescos del mar en un platillo reconfortante. Ideal para compartir en familia o como entrada sofisticada, este caldo es perfecto para cualquier ocasión. A continuación, clasificamos qué grupos pueden consumirlo libremente, quiénes deben moderar su ingesta y quiénes deben limitarla al mínimo, con las justificaciones científicas correspondientes.
Aquí te enseñaremos a prepararlo paso a paso, qué ingredientes utilizar y algunos trucos para potenciar su sabor. Es perfecto tanto como base para otros platos como para disfrutarlo tal cual.

El caldo de mariscos es más que una receta; es una tradición en muchas culturas. Desde los sabores mediterráneos hasta los caldos picantes de Asia, este platillo tiene el poder de unir a las personas en torno a la mesa. Atrévete a experimentar con especias y mariscos locales para crear tu propia versión.
Cómo Guardar el Caldo de Mariscos para Otras Comidas
El caldo de mariscos es una base versátil que puedes aprovechar en muchas otras recetas, como paellas, arroces con gambas y langostinos, o incluso para enriquecer sopas y guisos. Para conservarlo adecuadamente:
- Refrigéralo: Una vez que el caldo se haya enfriado, guárdalo en un recipiente hermético y consúmelo en un plazo de 3 a 4 días.
- Congélalo: Si quieres usarlo más adelante, viértelo en bolsas o recipientes aptos para congelar. Otra opción práctica es usar bandejas para cubitos de hielo; así tendrás porciones pequeñas que puedes añadir directamente a tus preparaciones.
- Etiquétalo: No olvides marcar la fecha para asegurarte de consumirlo mientras esté fresco.
Este caldo concentrado añadirá un sabor profundo y delicioso a tus futuros platos, transformándolos en auténticas obras maestras.
Caldo de Mariscos
6
raciones15
minutos45
minutos120
kcalIngredientes
500 g de camarones frescos (con cáscara).
500 g de pescado blanco (como merluza o tilapia).
250 g de mejillones o almejas.
2 tomates maduros, picados.
1 cebolla grande, picada finamente.
2 dientes de ajo, machacados.
1 pimiento rojo, cortado en tiras.
1 rama de apio, troceada.
2 zanahorias, en rodajas.
1 hoja de laurel.
Sal y pimienta al gusto.
Un toque de azafrán o pimentón para realzar el color y sabor.
Aceite de oliva.
Instrucciones
- Prepara el caldo base.
En una olla grande, añade un poco de aceite de oliva y sofríe la cebolla, el ajo, el pimiento y el apio hasta que estén tiernos. Esto le dará un aroma delicioso al caldo desde el principio. - Añade los mariscos.
Agrega los camarones con cáscara y sofríelos por unos minutos. Retíralos para conservar su sabor, pero reserva las cáscaras para potenciar el caldo. - Construye el sabor.
Incorpora los tomates, las zanahorias, el laurel y el pescado. Llena la olla con agua caliente (aproximadamente 2 litros) y cocina a fuego lento durante 30 minutos. - Cuela y refina.
Cuela el caldo para eliminar las impurezas y las cáscaras de camarón. Vuelve a colocar el líquido en la olla. - Finaliza con los ingredientes frescos.
Agrega los mejillones, las almejas, los camarones y los trozos de pescado. Cocina por 10 minutos más hasta que los mariscos estén listos. - Sirve y disfruta.
Sirve caliente con un toque de perejil fresco y acompaña con pan crujiente o tortillas de maíz.
Vídeo de la receta
Notas
- Usa ingredientes frescos: Siempre que sea posible, elige mariscos frescos en lugar de congelados.
- Añade un toque picante: Si te gusta un poco de picante, agrega unas rodajas de chile fresco al final.
- Experimenta con hierbas: Prueba añadir eneldo o tomillo para un perfil de sabor único.
- Puedes guardar caldo para potenciar futuras comidas.
Aquí tienes algunos utensilios y herramientas que harán tu experiencia en la cocina más sencilla y eficiente:
- Cuchillo para pescado profesional.
- Olla de acero inoxidable grande y resistente.
- Colador de malla fina ideal para caldos.
Adquiere estos productos y lleva tus recetas al siguiente nivel.
Explora otra técnica culinaria
Si te encanta el sabor del mar, no te pierdas nuestro artículo sobre Técnicas de Corte Básicas que Todo Cocinero Debería Saber. ¡Aprende a mejorar tus habilidades en la cocina!
El caldo de mariscos es una preparación rica en proteínas de alto valor biológico, minerales esenciales como el zinc, el yodo y el hierro, además de aportar ácidos grasos omega-3 que benefician la salud cardiovascular y cerebral. Sin embargo, como en cualquier alimento, su consumo debe adaptarse a las condiciones de salud de cada persona.
🚫 Deben consumir poco
1. Hipertensión arterial
El caldo de mariscos puede contener un alto contenido de sodio, especialmente si se añade sal o se usan caldos concentrados. El exceso de sodio eleva la presión arterial y aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares.
2. Insuficiencia renal
Las personas con función renal comprometida deben limitar el consumo de proteínas y fósforo, presentes en gran cantidad en los mariscos, para evitar sobrecargar los riñones.
3. Hígado graso
Algunas recetas incluyen mariscos con alto contenido de colesterol o grasas saturadas, lo que podría empeorar la salud hepática si se consume en exceso y no se acompaña de una dieta equilibrada.
4. Colesterol alto y triglicéridos altos
Aunque los mariscos contienen grasas saludables, algunas variedades como los camarones tienen un nivel relativamente alto de colesterol. En exceso, esto podría impactar negativamente a quienes ya tienen niveles elevados.
⚖️ Deben consumir con moderación
1. Diabetes tipo 1 y tipo 2
El caldo de mariscos por sí solo no eleva significativamente la glucosa, pero si se acompaña de pan, arroz o fideos, estos carbohidratos pueden impactar el control glucémico.
2. Gastritis o reflujo
Las sopas de mariscos pueden tener un sabor ácido o picante si incluyen tomate, vino o especias. Esto podría irritar la mucosa gástrica en personas con gastritis o reflujo gastroesofágico.
3. Síndrome del intestino irritable
La combinación de mariscos y condimentos fuertes puede desencadenar molestias digestivas en personas con esta condición. El consumo moderado y la preparación suave ayudan a evitar síntomas.
4. Sobrepeso u obesidad
Si se acompaña de carbohidratos y grasas añadidas, el caldo puede ser alto en calorías. Un consumo moderado ayuda a mantener un balance calórico saludable.
5. Ansiedad o depresión leve
Aunque los omega-3 presentes en mariscos son beneficiosos para el cerebro, el consumo excesivo de sodio o grasas saturadas podría contrarrestar algunos beneficios.
6. Fatiga crónica
El aporte de hierro y vitaminas es positivo, pero en exceso podría provocar digestiones pesadas que disminuyan la energía.
7. Hipotiroidismo
El yodo presente en mariscos es beneficioso, pero en exceso puede alterar la función tiroidea en personas con hipotiroidismo o bajo tratamiento hormonal.
✅ Pueden consumirla sin problemas
1. Anemia por deficiencia de hierro
Los mariscos, especialmente las almejas y mejillones, aportan hierro hemo, altamente absorbible, ideal para mejorar los niveles de hemoglobina.
2. Celiaquía o sensibilidad al gluten
Si la receta no incluye harinas ni espesantes con gluten, es completamente segura para personas con esta condición.
3. Intolerancia a la lactosa
El caldo de mariscos no contiene lácteos, por lo que es apto para quienes no toleran la lactosa.
4. Estreñimiento
Acompañado de vegetales y una hidratación adecuada, el caldo de mariscos puede favorecer la motilidad intestinal.
5. Acné o problemas en la piel
El zinc y los omega-3 presentes en mariscos ayudan a mejorar la salud de la piel y reducir inflamaciones.
6. Déficit de vitamina B12
Los mariscos son una excelente fuente natural de vitamina B12, fundamental para la producción de glóbulos rojos y la función neurológica.
7. Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Los ácidos grasos omega-3 presentes pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la inflamación asociada al SOP.
💡
El caldo de mariscos es una preparación nutritiva que aporta proteínas de alta calidad, minerales y grasas saludables. Sin embargo, el equilibrio es clave: algunas personas deben consumirlo con moderación por su contenido en sodio, colesterol o condimentos, mientras que para otras es un aliado perfecto para mejorar la salud y el bienestar.






