El arroz con gambas y langostinos es una receta que evoca la brisa marina y los sabores frescos del Mediterráneo. Este plato, con raíces en la cocina española, especialmente en la costa valenciana, ha conquistado paladares por su equilibrio perfecto entre el arroz esponjoso y los sabores intensos del marisco.
En este artículo, analizamos qué tipos de personas pueden consumirlo sin problema, quiénes deben moderar su ingesta y quiénes deben limitarlo al mínimo, con base en fundamentos científicos.
Es ideal para reuniones familiares o cenas especiales, ofreciendo un banquete de texturas y sabores en cada bocado. Por si fuera poco, el arroz con gambas es una receta que invita a la creatividad; puedes personalizarla según tus preferencias y las de tus comensales, haciendo de cada preparación una experiencia única.
Beneficios De Comer Arroz Con Gambas y Langostinos
Este plato no solo es delicioso, sino también nutritivo. Las gambas y los langostinos son una fuente rica en proteínas y omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular y la función cerebral.

Además, el arroz aporta carbohidratos complejos que te brindan energía de larga duración. Es perfecto para mantener un equilibrio entre sabor y nutrición, ya sea como desayuno, almuerzo o cena.
Este plato es también una excelente opción para quienes buscan incorporar más mariscos en su dieta, ya que estos son ricos en vitaminas y minerales esenciales, como el zinc y el selenio, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.
Una Experiencia que Sorprende
¿Te imaginas la expresión de tus invitados cuando les sirvas este plato? La combinación de colores vibrantes, aromas cautivadores y un sabor inolvidable hará que cada comida sea un momento especial.
Atrévete a preparar esta receta y sorprende a tus amigos, seres queridos o incluso a tus clientes con un plato digno de un restaurante.
Arroz con Gambas y Langostinos
4
raciones30
minutos20
minutos228
kcalIngredientes
200 gramos de arroz (bomba preferiblemente).
8 langostinos.
100 gramos de gambas.
80 gramos de pimiento amarillo.
80 gramos de pimiento verde.
100 gramos de cebolla.
50 gramos de salsa de tomate.
2 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Caldo de pescado o Caldo de Mariscos.
Sal al gusto.
Perejil para decorar.
Instrucciones
- Preparar los ingredientes:
Pelar y limpiar los langostinos y las gambas (puedes comprarlos congelados por separado y así evitas limpiarlos). Picar los pimientos, la cebolla y el ajo. - Sofrito:
En una paellera o sartén grande, calentar un poco de aceite de oliva y sofreír el ajo, la cebolla y los pimientos hasta que estén tiernos. - Añadir las gambas y langostinos:
Incorporar las gambas y los langostinos y cocinar hasta que estén rosados. - Agregar el arroz:
Añadir el arroz y remover bien para que se impregne de los sabores. - Incorporar el caldo:
Verter el caldo de pescado caliente y la salsa de tomate. Sazonar con sal al gusto. - Cocinar:
Dejar cocinar a fuego medio hasta que el arroz esté en su punto, aproximadamente 18-20 minutos. - Reposar:
Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Vídeo de la receta
Notas
- Hay quienes les gusta el Arroz Bomba porque absorbe mas liquido que el arroz normal, lo que hace que se impregne mas de los sabores del guiso, es ideal para paellas también.
- Caldo casero: Prepara tu propio CALDO DE MARISCOS para intensificar el sabor del plato.
- Varía los mariscos: Puedes añadir mejillones o calamares para darle un toque diferente.
- Controla la sal: Ajusta la sal con cuidado, ya que el caldo de marisco puede ser salado.
El arroz con gambas y langostinos es una receta que invita a compartir y disfrutar. Su preparación sencilla, pero con un resultado sofisticado, lo convierte en un plato estrella para ocasiones especiales.
Para que tu arroz con gambas y langostinos quede en su punto, es clave contar con los mejores ingredientes y utensilios de cocina. Aquí tienes algunas recomendaciones que te ayudarán a lograr un plato perfecto:
🍚 Arroz de calidad especial para paellas y mariscos: Ideal para una textura perfecta. Descubre las mejores opciones aquí 👉 [Ver variedades].
🦐 Caldo de mariscos concentrado: Intensifica el sabor del arroz sin esfuerzo. Consigue el tuyo aquí 👉 [Más información].
🥘 Paellera antiadherente: Perfecta para una cocción uniforme y sin que el arroz se pegue. Hazte con la tuya aquí 👉 [Mira detalles].
Con estos ingredientes y utensilios, tu arroz con gambas y langostinos quedará delicioso.
Y si estás en busca de más inspiración, no te pierdas nuestra receta de Sopa de Cangrejo con Gambas.
El arroz con gambas y langostinos es un plato mediterráneo muy apreciado por su sabor y su aporte nutricional. La combinación de mariscos y arroz ofrece proteínas magras, minerales esenciales y carbohidratos de fácil digestión. Sin embargo, la tolerancia y conveniencia de este plato varían según el estado de salud de cada persona.
🚫 Deben consumir poco
1. Colesterol alto y triglicéridos altos
Las gambas y langostinos contienen colesterol dietético (aprox. 150-200 mg por 100 g). Aunque no es el único factor que eleva el colesterol en sangre, las personas con dislipidemias deben limitar su consumo para evitar sobrecargar el perfil lipídico.
2. Insuficiencia renal
El marisco es rico en proteínas y minerales como el fósforo, que pueden ser problemáticos en pacientes con función renal reducida, provocando acumulación de toxinas.
3. Hipertensión arterial
Dependiendo de la preparación, este plato puede tener alto contenido en sodio (caldo, sal añadida), lo que favorece la retención de líquidos y eleva la presión arterial.
4. Hígado graso avanzado
En fases moderadas o graves, es recomendable reducir la ingesta de grasas saturadas y colesterol presentes en algunos mariscos para no sobrecargar el hígado.
⚖️ Deben consumir con moderación
1. Diabetes tipo 1 y tipo 2
El arroz blanco tiene un índice glucémico alto, lo que puede generar picos de glucosa. La solución es usar arroz integral o acompañar con verduras para ralentizar la absorción de carbohidratos.
2. Gastritis o reflujo
Si la receta incluye especias fuertes, ajo o exceso de aceite, podría irritar la mucosa gástrica. Una preparación suave es más recomendable.
3. Síndrome del intestino irritable
El marisco suele ser bien tolerado, pero el arroz puede generar síntomas en personas sensibles si no está bien cocido o si se combina con salsas grasas.
4. Sobrepeso u obesidad
El plato no es excesivamente calórico si se modera la cantidad de arroz y aceite. Controlar las porciones es clave para no exceder el balance energético diario.
5. Hipotiroidismo
El marisco es fuente de yodo, lo cual es positivo, pero un exceso puede interferir con el tratamiento hormonal en algunos casos. Moderar la ingesta es lo ideal.
✅ Pueden consumirla sin problemas
1. Anemia por deficiencia de hierro
Los langostinos y gambas aportan hierro hemo, que se absorbe de forma más eficiente que el hierro vegetal. Combinarlos con vitamina C (ensalada fresca, zumo de limón) potencia su absorción.
2. Fatiga crónica
El aporte de proteínas de alta calidad y minerales como magnesio y zinc favorece la recuperación energética y muscular.
3. Estreñimiento
Si se elabora con arroz integral y verduras, el contenido en fibra favorece el tránsito intestinal.
4. Ansiedad o depresión leve
Los mariscos contienen triptófano, precursor de la serotonina, lo que puede ayudar al bienestar emocional.
5. Intolerancia a la lactosa
La receta original no contiene lácteos, por lo que es segura para este grupo.
6. Celiaquía o sensibilidad al gluten
Si se prepara sin salsas industriales con gluten, este plato es naturalmente libre de esta proteína.
7. Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
La proteína magra y los ácidos grasos saludables del marisco ayudan a controlar la resistencia a la insulina común en el SOP.
8. Acné o problemas en la piel
El zinc presente en las gambas contribuye a la cicatrización y mejora la salud cutánea.
9. Déficit de vitamina B12
El marisco es una excelente fuente natural de vitamina B12, esencial para la salud neurológica y la producción de glóbulos rojos.
💡 Recomendación
El arroz con gambas y langostinos puede formar parte de una dieta saludable si se adapta su preparación y frecuencia de consumo a las necesidades individuales. El uso de arroz integral, moderación en sal y grasas, y acompañar con verduras frescas lo convierte en un plato más equilibrado y beneficioso para la mayoría de las personas.






