Hablar de disfunción eréctil (DE) sigue siendo tabú para muchos, pero entenderla puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida. La DE no solo afecta la vida sexual, sino también la autoestima y las relaciones. Por eso, hoy vamos a explicarlo de forma clara y sencilla, para que puedas identificar sus causas, prevenirla y saber qué hacer si estás atravesando esta situación.
¿A qué edad puede empezar la disfunción eréctil?
Aunque suele asociarse con hombres mayores, la disfunción eréctil puede aparecer desde los 30 o incluso antes, especialmente si hay malos hábitos o enfermedades de base como diabetes, hipertensión o ansiedad crónica.
Ahora que conoces lo que significan los valores en una etiqueta nutricional, puedes tomar mejores decisiones a la hora de comprar alimentos. Evita los productos ultraprocesados y prioriza opciones con más fibra, menos sodio y grasas saludables.

Causas comunes de la disfunción eréctil
- Problemas circulatorios (como hipertensión).
- Diabetes tipo 2.
- Estrés, ansiedad o depresión.
- Obesidad y sedentarismo.
- Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
- Baja testosterona.

La buena noticia es que muchas de estas causas pueden ser tratadas o revertidas con cambios en el estilo de vida.
Síntomas de la disfunción eréctil
- Dificultad para lograr o mantener una erección.
- Erecciones menos firmes o de menor duración.
- Pérdida de interés sexual si hay frustración frecuente.
La clave está en observar estos cambios y no normalizarlos si persisten.

Personas más propensas a padecer disfunción eréctil
Hombres con:
- Enfermedades cardiovasculares.
- Trastornos hormonales.
- Alto nivel de estrés o ansiedad.
- Vida sedentaria.
- Dieta alta en grasas y azúcar.
- Historia familiar de problemas hormonales o circulatorios.
Alimentación para prevenir la disfunción eréctil
Una buena dieta puede mejorar el flujo sanguíneo, regular hormonas y prevenir enfermedades que afectan la función sexual. Incluye:
- Frutas y verduras frescas (especialmente aquellas ricas en antioxidantes como arándanos y tomates).
- Grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva).
- Pescados ricos en omega-3.
- Avena, quinoa y granos integrales.
Evita comidas ultraprocesadas, exceso de sal y azúcar.

Si te interesa aprender más sobre nutrición, revisa nuestro artículo sobre leches vegetales y sus beneficios para descubrir opciones saludables para tu dieta.
Tratamientos disponibles
- Cambios en el estilo de vida (alimentación, ejercicio, reducir el estrés).
- Terapias psicológicas si hay causa emocional.
- Medicamentos orales (como sildenafilo o tadalafilo, bajo supervisión médica).
- Terapia hormonal si hay baja testosterona.
- Dispositivos de erección y en casos severos, implantes.
Si deseas herramientas para medir y controlar mejor tu alimentación, aquí tienes algunas opciones:
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¿Quieres cuidar de tu salud en casa? Descubre cómo cuidar tu colesterol en nuestro artículo sobre el colesterol bueno y malo.
¡No estás solo!
Recuerda: la disfunción eréctil es más común de lo que parece. Buscar ayuda no es motivo de vergüenza, sino un paso valiente hacia el bienestar.
Una vida sexual plena no es un lujo, es parte del bienestar integral. Y si bien los cambios no ocurren de la noche a la mañana, pequeños pasos como cuidar tu alimentación, manejar el estrés y acudir a consulta médica pueden hacer una gran diferencia en tu salud y confianza.






