Las galletas de avena y arándanos son un clásico reconfortante que combina la textura crujiente de la avena con el toque ácido y dulce de los arándanos secos. Este tipo de galleta tiene una rica historia en la repostería casera, apreciada tanto por su sabor como por su perfil nutricional. En este articulo te enseñaremos que personas pueden consumirlas sin problemas y quienes deben hacerlo con moderación.
Ideales para desayunos rápidos o meriendas saludables, estas galletas se han ganado un lugar especial en nuestras mesas.
¿Buscas una opción de galletas que combine lo saludable con lo delicioso? Las galletas de avena y arándanos hacen de estas galletas una alternativa ideal para acompañar una taza de té o café, o para un snack nutritivo que puedes disfrutar en cualquier momento del día.
Beneficios De Las Galletas de Avena y Arándanos
La avena es una excelente fuente de fibra soluble, que ayuda a mantener el sistema digestivo en buen estado y promueve una sensación de saciedad prolongada. Los arándanos, por su parte, son ricos en antioxidantes, apoyando la salud del corazón y el sistema inmunológico.

Consumirlas no solo aporta energía, también contribuye al bienestar general, ya sea en el desayuno o como un snack nutritivo.
No solo son deliciosas, además son una excelente forma de sorprender a quienes amas con un detalle casero y especial. Imagínate regalando una caja de estas galletas o compartiéndolas en un brunch. ¡Seguro se convertirán en las favoritas de todos!
Galletas de Avena y Arándanos
24
raciones15
minutos15
minutos85
kcalIngredientes
1 taza de mantequilla (225 g), a temperatura ambiente.
1 taza de azúcar moreno (200 g).
2 huevos grandes.
1 cucharadita de extracto de vainilla.
1 y 1/2 tazas de harina (190 g).
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio.
1/2 cucharadita de canela en polvo.
1/4 cucharadita de sal.
3 tazas de avena en hojuelas (240 g).
1 taza de arándanos secos (150 g).
Instrucciones
- Precalentar el horno a 180°C (350°F) y preparar una bandeja con papel para hornear.
- En un bol grande, batir la mantequilla y el azúcar moreno hasta que la mezcla esté cremosa y suave.
- Añadir los huevos y la vainilla, y batir hasta que estén bien combinados.
- En otro bol, mezclar la harina, bicarbonato, canela y sal. Agregar esta mezcla a la masa poco a poco.
- Incorporar la avena y los arándanos secos, mezclando con una espátula hasta que estén bien distribuidos.
- Formar bolitas de masa y colocarlas en la bandeja, aplastándolas ligeramente.
- Hornear durante 12-15 minutos o hasta que los bordes estén dorados.
- Dejar enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para enfriar completamente.
Vídeo de la receta
Notas
- Si prefieres un toque más jugoso, puedes remojar los arándanos secos en un poco de jugo de naranja durante 10 minutos antes de añadirlos a la masa. Esto les dará un extra de humedad y un sabor cítrico delicioso.
- Varía los frutos secos: Sustituye los arándanos por pasas, dátiles o incluso nueces picadas para diferentes sabores y texturas.
- Mejor textura: Si prefieres galletas más suaves, añade una cucharada de leche a la masa.
- Congela para más tarde: Puedes congelar la masa y hornear solo la cantidad que necesites en el momento.
- Endulzante alternativo: Prueba usar miel o jarabe de arce en lugar de azúcar para un sabor más natural.
- Las 85 Kcal son por galletas (aproximadamente 20 cada una).
Estas galletas son perfectas para preparar con niños, ya que la receta es sencilla y divertida. Además, puedes envolverlas en paquetes individuales y llevarlas como un snack saludable para el trabajo o la escuela. ¡Incluso son un excelente regalo casero que nunca pasa de moda!
Si quieres que tus galletas de avena y arándano queden perfectas y deliciosas, estos utensilios te ayudarán a lograrlo:
- Bandeja para hornear antiadherente: Evita que las galletas se peguen y facilita la limpieza. ¡Descubre la comodidad de hornear sin preocupaciones!.
- Espátula de silicona: Ideal para mezclar los ingredientes y dar forma a las galletas con facilidad. ¡Haz que la preparación sea más sencilla y divertida!.
- Recipiente hermético para galletas: Mantén tus galletas frescas y crujientes por más tiempo. ¡Consigue el tuyo y disfruta de galletas perfectas en cada bocado!.
Con estas herramientas, preparar galletas de avena y arándano será un placer y tus invitados quedarán encantados.
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Las galletas de avena y arándano son un postre saludable que combina el dulzor natural de la fruta con la fibra y nutrientes de la avena. Sin embargo, aunque aportan múltiples beneficios, no todas las personas pueden consumirlas en la misma cantidad. Aquí analizaremos, desde un punto de vista nutricional y médico, quiénes deben limitar su ingesta, quiénes pueden consumirlas con moderación y quiénes pueden disfrutarlas sin problemas.
🍪 1. Deben consumir poco
a) Diabetes tipo 1 y tipo 2
Aunque la avena es un carbohidrato de bajo índice glucémico, las galletas suelen contener azúcar añadido que puede elevar la glucosa en sangre rápidamente. El arándano, aunque saludable, también aporta fructosa. Las personas con diabetes deben controlar la cantidad de carbohidratos totales y ajustar su medicación si es necesario.
b) Triglicéridos altos
El exceso de azúcares simples y grasas (especialmente si se usa mantequilla) puede incrementar los niveles de triglicéridos en sangre. Por ello, estas personas deberían limitar su consumo a una porción pequeña y ocasional.
c) Hígado graso
El hígado graso no alcohólico se ve favorecido por una dieta alta en azúcares y harinas refinadas. Aunque la avena es beneficiosa, el azúcar añadido de la receta podría agravar la condición.
d) Sobrepeso u obesidad
A pesar de que las galletas pueden tener fibra y antioxidantes, siguen siendo un alimento energético. Un consumo elevado podría dificultar la pérdida de peso.
e) Acné o problemas de piel
Algunos estudios sugieren que el exceso de azúcar puede exacerbar problemas dermatológicos, por lo que el consumo debe ser esporádico.
🍇 2. Deben consumir con moderación
a) Colesterol alto
La avena contiene betaglucanos, que ayudan a reducir el colesterol LDL («malo»), pero si la receta lleva mantequilla o grasas saturadas, su consumo debe controlarse.
b) Hipotiroidismo
El gluten (si la avena no es certificada sin gluten) podría influir negativamente en algunas personas con problemas tiroideos autoinmunes, por lo que conviene alternar con versiones sin gluten.
c) Síndrome del intestino irritable (SII)
La avena y los arándanos aportan fibra soluble, que puede ser beneficiosa, pero en exceso podría provocar distensión abdominal o gases.
d) Gastritis o reflujo
El contenido de grasa y azúcar puede aumentar la acidez gástrica. Un consumo ocasional y en pequeñas porciones es lo más recomendable.
e) Hipertensión arterial
En general, la avena es favorable para la presión arterial, pero si la receta lleva sal añadida o se acompaña de mantequilla salada, es mejor moderar.
f) Ansiedad o depresión leve
Los carbohidratos complejos pueden mejorar el estado de ánimo gracias a la producción de serotonina, pero el exceso de azúcares refinados podría generar picos y caídas de energía que afectan el bienestar emocional.
🌾 3. Pueden consumirla sin problemas
a) Anemia por deficiencia de hierro
Los arándanos aportan vitamina C, que mejora la absorción del hierro vegetal presente en la avena. Aunque no son un alimento alto en hierro, su combinación con otros alimentos ricos en este mineral es beneficiosa.
b) Estreñimiento
La avena es una fuente excelente de fibra soluble, que favorece el tránsito intestinal y mejora la salud digestiva.
c) Insuficiencia renal (en fases iniciales y bajo control médico)
La avena tiene un contenido moderado de fósforo y potasio, lo que permite incluirla en cantidades controladas en la dieta de personas con función renal levemente reducida (previa recomendación médica).
d) Intolerancia a la lactosa
Si se preparan con margarina vegetal o aceite en lugar de mantequilla y sin leche, son perfectamente aptas.
e) Celiaquía o sensibilidad al gluten
Usando avena certificada sin gluten, las galletas son aptas y seguras.
f) Fatiga crónica
La avena proporciona carbohidratos complejos y energía sostenida, mientras que los arándanos aportan antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
g) Déficit de vitamina B12
Aunque la receta no aporta B12 directamente, es perfectamente compatible con dietas que incluyen suplementos o alimentos fortificados.
💡
Las galletas de avena y arándano pueden ser un snack saludable si se controla la porción y se adapta la receta reduciendo el azúcar o reemplazando las grasas saturadas por opciones más saludables. En general, cuanto más natural y equilibrada sea la preparación, más beneficios aportará a la salud.






