Galletas de Chocolate Blanco y Arándanos: Salud Responsable

galletas de chocolate blanco con arandanos

Las galletas de chocolate blanco y arándanos son una combinación perfecta de dulce y ácido. Esta receta se inspira en los sabores tradicionales del norte de Europa, donde los arándanos son un ingrediente común en postres. A continuación, clasificamos quiénes deben consumir pocopueden consumir con moderación o pueden disfrutar sin problemas, con fundamentos científicos.

Si eres de los que disfruta combinar lo dulce con un toque ácido, estas galletas de chocolate blanco y arándanos serán tu nueva adicción. El chocolate blanco aporta una cremosidad que se equilibra perfectamente con la frescura y acidez de los arándanos.

Esta receta es un giro moderno a las clásicas galletas de chips de chocolate, ideal para quienes buscan algo un poco más sofisticado.

Al combinar la suavidad cremosa del chocolate blanco con el toque ácido y jugoso de los arándanos, se crea una galleta que es tan deliciosa como visualmente atractiva.

Beneficios Al Comer Estas Galletas

Los arándanos son ricos en antioxidantes, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y a mantener una buena salud cardiovascular.

galletas de chocolate blanco y arándanos

Además, el chocolate blanco aporta energía y un toque de dulzura que eleva el ánimo. Consumir estas galletas como parte de un desayuno equilibrado o un snack durante el día puede ser una forma deliciosa de recargar energías y cuidar tu bienestar.

¿Te imaginas el aroma a galletas recién horneadas llenando tu hogar? Hacer estas galletas no solo es un placer para el paladar, sino también una experiencia que puedes compartir con tus seres queridos. Ya sea para una tarde de café con amigos o para sorprender a tus clientes con un detalle único, estas galletas siempre serán un éxito. ¡Anímate a prepararlas y convierte un momento ordinario en algo especial!

Galletas de Chocolate Blanco y Arándanos

Raciones

20

raciones
Tiempo de preparación

10

minutos
Tiempo de cocinado

14

minutos
Calorías

130

kcal

Ingredientes

  • 1/2 taza de mantequilla (115 g), a temperatura ambiente.

  • 1/2 taza de azúcar moreno (100 g).

  • 1/2 taza de azúcar blanco (100 g).

  • 1 huevo grande.

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio.

  • 1 y 1/2 tazas de harina (190 g).

  • 1/4 cucharadita de sal.

  • 3/4 taza de chocolate blanco en trozos (150 g).

  • 1 taza de arándanos secos (120 g).

Instrucciones

  • Precalentar el horno a 180°C (350°F) y preparar una bandeja con papel para hornear.
  • En un bol grande, batir la mantequilla y los azúcares hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
  • Añadir el huevo y la vainilla, y batir hasta que estén bien integrados.
  • En otro bol, mezclar la harina, bicarbonato y sal. Agregar esta mezcla a la masa poco a poco.
  • Incorporar los trozos de chocolate blanco y los arándanos secos a la masa, mezclando con una espátula.
  • Formar bolitas de masa y colocarlas en la bandeja, dejando espacio entre cada una.
  • Hornear durante 12-14 minutos o hasta que los bordes estén dorados.
  • Dejar enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para enfriar completamente.

Vídeo de la receta

Notas

  • Para un toque extra de frescura, agrega una pizca de sal gruesa encima de cada galleta antes de hornear. Esto potenciará el sabor del chocolate blanco y equilibrará la dulzura de los arándanos.
  • Chocolate extra: Añade chispas de chocolate blanco sobre las galletas antes de hornear para darle otro toque.
  • Galletas más suaves: Reduce el tiempo de horneado si prefieres unas galletas más suaves y masticables.
  • Sustituciones saludables: Usa harina integral o avena molida para una versión más nutritiva.
  • Conservación óptima: Guarda las galletas en un recipiente hermético para mantener su frescura durante varios días.
  • Las 130Kcal son por galletas (aproximadamente 20 cada una).

Estas galletas no solo son un placer para el paladar, sino también un regalo perfecto para cualquier ocasión. Imagina un hermoso paquete de galletas caseras para regalar en cumpleaños, días festivos o simplemente como un gesto de cariño. ¡El amor se siente mejor cuando es dulce!.

Si quieres que tus galletas de chocolate blanco y arándanos queden perfectas y deliciosas, estos utensilios te ayudarán a lograrlo:

Con estas herramientas, preparar galletas de chocolate blanco y arándanos será muy sencillo y divertido. 

Las galletas de chocolate blanco y arándanos combinan el dulzor cremoso del chocolate con la acidez antioxidante de los arándanos, creando un postre tentador y nutritivo. Sin embargo, como cualquier dulce, su consumo debe adaptarse a las necesidades y condiciones de cada persona.


🚫 Deben consumir poco

  1. Diabetes tipo 1 y tipo 2
    Estas galletas contienen azúcares simples que elevan rápidamente la glucemia. En personas con diabetes, un exceso puede provocar picos de glucosa, aumentando el riesgo de complicaciones como neuropatía o problemas cardiovasculares.
  2. Colesterol alto y triglicéridos elevados
    El chocolate blanco suele contener grasas saturadas provenientes de la manteca de cacao y lácteos. Un consumo frecuente podría contribuir al aumento de lípidos en sangre, empeorando el perfil cardiovascular.
  3. Hígado graso
    Dietas altas en azúcares y grasas saturadas pueden favorecer la acumulación de grasa en el hígado, aumentando la inflamación hepática.
  4. Insuficiencia renal
    Algunos ingredientes lácteos presentes en el chocolate blanco pueden aportar fósforo y potasio en cantidades que dificulten su manejo en dietas para problemas renales.
  5. Sobrepeso u obesidad
    Su alta densidad calórica (por grasas y azúcares) facilita un superávit energético que puede dificultar el control de peso.

⚖️ Deben consumir con moderación

  1. Hipertensión arterial
    Aunque no contienen un alto contenido de sodio, el azúcar y las grasas saturadas pueden contribuir indirectamente a empeorar el control de la presión arterial.
  2. Hipotiroidismo
    El exceso de azúcares refinados puede alterar el metabolismo y dificultar el manejo del peso, algo relevante en personas con tiroides lenta.
  3. Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
    El control del índice glucémico es importante, por lo que estas galletas deben ser un gusto ocasional para evitar resistencia a la insulina.
  4. Ansiedad o depresión leve
    El azúcar puede producir un alivio momentáneo, pero su consumo frecuente favorece desequilibrios de energía y ánimo.
  5. Gastritis o reflujo
    El chocolate (incluso el blanco) y el azúcar pueden relajar el esfínter esofágico, favoreciendo el reflujo en personas sensibles.
  6. Acné o problemas en la piel
    Algunos estudios sugieren que dietas altas en azúcares refinados pueden incrementar la inflamación cutánea.

✅ Pueden consumirla sin problemas

  1. Anemia por deficiencia de hierro
    Aunque no es un alimento rico en hierro, no contiene inhibidores importantes de la absorción y puede acompañarse de fuentes ricas en vitamina C (como frutas frescas) para mejorar el aprovechamiento del hierro vegetal.
  2. Síndrome del intestino irritable (según tolerancia)
    Los arándanos, al ser bajos en FODMAP en pequeñas cantidades, pueden ser aptos si no hay sensibilidad al trigo o lácteos.
  3. Fatiga crónica
    Un consumo ocasional puede aportar energía rápida gracias a los azúcares, pero siempre debe formar parte de un plan alimenticio equilibrado.
  4. Estreñimiento
    Los arándanos aportan fibra soluble que puede favorecer el tránsito intestinal, siempre que se mantenga una buena hidratación.
  5. Intolerancia a la lactosa
    Si se elaboran con chocolate blanco sin lactosa y mantequilla libre de este azúcar, no habría problema.
  6. Celiaquía o sensibilidad al gluten
    Pueden ser aptas si se preparan con harinas certificadas sin gluten y sin contaminación cruzada.
  7. Déficit de vitamina B12
    Al contener lácteos, puede aportar pequeñas cantidades de vitamina B12, útil para quienes tienen niveles bajos.

Las galletas de chocolate blanco y arándanos son un placer que puede adaptarse a casi cualquier dieta si se ajusta la cantidad y la frecuencia. Para quienes deben limitar su consumo, la clave está en las porciones pequeñas y en acompañarlas de un estilo de vida activo y equilibrado.

Scroll al inicio