Las galletas de mantequilla son un clásico que nunca pasa de moda. Originarias de Europa, especialmente populares en Escocia y Dinamarca, estas galletas han conquistado paladares de todas las edades gracias a su textura suave y sabor delicadamente dulce. Durante generaciones, han sido un símbolo de hospitalidad y un acompañamiento perfecto para el té o el café.
Aquí analizamos qué grupos de personas pueden disfrutarlas sin problemas, quiénes deben moderarlas y quiénes deberían consumirlas con mayor precaución, basándonos en criterios nutricionales y científicos.
Las galletas de mantequilla son el epítome de la simplicidad en la repostería. Con su textura suave y su sabor delicado, son perfectas para acompañar un té de la tarde o para compartir en una reunión familiar.
Han sido populares durante siglos, ya que la mantequilla realza su sabor y las convierte en un deleite irresistible.
No solo son ideales para disfrutar en casa, sino que también son un excelente regalo cuando se preparan con cariño. Su simplicidad y versatilidad las convierten en una opción ideal para cualquier momento del día.
Beneficios Por Comer Galletas de Mantequilla
Estas galletas, aunque indulgentes, aportan energía y pueden ser un complemento ideal para una dieta equilibrada al disfrutarse con moderación. La mantequilla, su ingrediente estrella, contiene vitamina A, que es esencial para la salud ocular y la piel.

Además, gracias a su contenido en grasas saludables, proporcionan una sensación de saciedad que ayuda a controlar el apetito entre comidas.
¿Te gustaría sorprender a tus seres queridos con unas galletas que se deshacen en la boca? O, si tienes un negocio, ofrecer un toque clásico que nunca falla con tus clientes. Aventúrate a preparar estas galletas de mantequilla y disfruta de su sencillez y exquisitez en cada bocado.
Galletas de Mantequilla
20
raciones45
minutos12
minutos90
kcalIngredientes
1 taza de mantequilla (225 g), a temperatura ambiente.
1 taza de azúcar glas (125 g)
2 tazas de harina (250 g)
1 cucharadita de extracto de vainilla
1/4 cucharadita de sal
Instrucciones
- Batir la mantequilla con el azúcar glas hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
- Añadir la vainilla y la sal, y batir hasta que esté bien incorporado.
- Agregar la harina poco a poco, mezclando hasta formar una masa homogénea.
- Formar un disco con la masa, envolverlo en papel film y refrigerar durante 30 minutos.
- Precalentar el horno a 180°C (350°F) y preparar una bandeja con papel para hornear.
- Estirar la masa con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada, hasta que tenga un grosor de 0.5 cm.
- Usar un cortador de galletas para darles forma y colocar las galletas en la bandeja.
- Hornear durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén ligeramente dorados.
- Dejar enfriar las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla para enfriar por completo.
Vídeo de la receta
Notas
- Para un toque especial, puedes sumergir la mitad de cada galleta en chocolate derretido y dejar que se endurezcan antes de servirlas. Esto les dará un contraste de sabores que encantará a todos.
- Enfría la masa antes de hornear: Si tienes tiempo, refrigera la masa durante 30 minutos. Esto ayuda a mantener la forma de las galletas y realza su sabor.
- Varía los sabores: Prueba añadir ralladura de limón o naranja para darles un toque cítrico.
- Almacénalas correctamente: Guarda las galletas en un recipiente hermético para mantener su frescura y textura crujiente durante más tiempo.
- Prueba con diferentes formas: Usa cortadores de galletas para hacerlas más divertidas, especialmente si las preparas con niños.
- Las 90 Kcal son por galletas (aproximadamente 15g cada una).
El proceso de hornear estas galletas no solo es gratificante, sino que también crea recuerdos inolvidables. Ya sea en un día lluvioso o como una actividad familiar, preparar galletas de mantequilla es una experiencia que combina lo mejor del sabor y la tradición.
Si quieres que tus galletas de mantequilla queden perfectas y deliciosas, estos utensilios te serán de gran ayuda:
- Rodillo ajustable: Consigue el grosor perfecto en tu masa para unas galletas uniformes y crujientes. ¡Dale un toque profesional a tus creaciones!.
- Cortadores de galletas con formas: Dale un toque divertido y original a tus galletas, perfectas para cualquier ocasión. ¡Deja volar tu imaginación!.
- Tapete de silicona para hornear: Evita que tus galletas se peguen y facilita la limpieza después de hornear. ¡Haz que la repostería sea más sencilla!.
Con estas herramientas, preparar galletas de mantequilla será un placer y tus invitados quedarán encantados.
¿Te gustan las recetas clásicas? Descubre cómo preparar otras delicias caseras en nuestro artículo sobre Galletas de Mantequilla de Maní.
Las galletas de mantequilla son un clásico irresistible, caracterizadas por su textura suave y su sabor delicado. Sin embargo, su contenido en grasas saturadas, azúcares y carbohidratos refinados hace que su consumo deba adaptarse a las necesidades y condiciones de cada persona.
🚫 Deben consumir poco
- Diabetes tipo 2 y tipo 1
- Estas galletas contienen azúcar y harina refinada, lo que eleva rápidamente la glucosa en sangre. El alto índice glucémico puede descontrolar los niveles de azúcar, afectando la sensibilidad a la insulina.
- Colesterol alto y triglicéridos altos
- La mantequilla aporta grasas saturadas que aumentan el colesterol LDL y pueden contribuir a la formación de placas en las arterias.
- Hipotiroidismo
- Aunque no hay restricción directa, el exceso de grasas saturadas y azúcares puede agravar el sobrepeso, una complicación frecuente en esta condición.
- Hígado graso
- El alto contenido de azúcar y grasas favorece la acumulación de grasa hepática, empeorando el cuadro.
- Sobrepeso u obesidad
- Son calóricas y poco saciantes, lo que facilita un exceso de consumo sin darse cuenta.
- Acné o problemas en la piel
- Dietas altas en azúcar y grasas saturadas pueden aumentar la producción de sebo y la inflamación cutánea.
⚖️ Deben consumir con moderación
- Síndrome del intestino irritable
- Pueden tolerarse en pequeñas cantidades, aunque la mantequilla y el azúcar pueden generar molestias digestivas.
- Gastritis o reflujo
- La mantequilla y el azúcar pueden retrasar la digestión y aumentar la acidez estomacal.
- Hipertensión arterial
- No son particularmente altas en sodio, pero el exceso calórico puede contribuir a la obesidad, factor de riesgo para la hipertensión.
- Insuficiencia renal
- No aportan alto contenido proteico, pero su exceso calórico y graso no es beneficioso.
- Ansiedad o depresión leve
- En pequeñas dosis pueden generar placer y aumentar serotonina por su contenido de carbohidratos, pero el abuso puede producir picos y caídas de energía.
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
- Moderar el consumo es clave, ya que el exceso de azúcar agrava la resistencia a la insulina, común en el SOP.
✅ Pueden consumirla sin problemas
- Anemia por deficiencia de hierro
- No aportan hierro, pero tampoco interfieren significativamente en su absorción. Se pueden incluir como parte de una dieta equilibrada.
- Fatiga crónica
- Un aporte ocasional de carbohidratos puede proporcionar energía rápida, siempre dentro de una dieta completa.
- Estreñimiento
- Aunque no aportan fibra, no agravan la condición si el resto de la dieta es rica en frutas, verduras y cereales integrales.
- Intolerancia a la lactosa
- La mantequilla contiene trazas muy bajas de lactosa, por lo que muchas personas intolerantes pueden consumirla sin problema, aunque deben verificar tolerancia individual.
- Celiaquía o sensibilidad al gluten
- Si se elaboran con harina sin gluten certificada, pueden ser aptas.
- Déficit de vitamina B12
- No interfieren con la absorción de esta vitamina y la mantequilla, al ser de origen animal, puede aportar pequeñas cantidades.
📌
Las galletas de mantequilla son un placer clásico que debe disfrutarse con consciencia. Para quienes tienen problemas metabólicos, hormonales o cardiovasculares, el consumo debe ser ocasional y moderado. Aquellos con buena salud y sin restricciones alimentarias pueden disfrutarlas como parte de una dieta equilibrada.






